
Algún día, hace años yo tragué con la mentira de que "no existen" y ahora pago las consecuencias, pero cada mañana del 6 de enero, aunque me encuentre solo en casa, me voy debajo del árbol, a ver si encuentro algo.
Hoy se han vuelto a olvidar de mí, pero para este año próximo, prometo intentar creer un poco más, a ver si así, recupero la inocencia
ACTUALIZACIÓN DEL POST
NO TENGO MÁS REMEDIO QUE AÑADIR ESTO:
LA GRAN MENTIRA
2 comentarios:
yo sigo como una niña, fui a ver la cabalgata y al día siguiente a las 9 de la mañana ya estaba en pie para ver que me habían dejado... me encanta regalar y que me regalen!
Por cierto, menudo cambio de imagen!
Pues yo creo que la magia de los regalos está en recibirlos o darlos cuando no se esperan. Algo que os aseguro que sigo a pies juntillas.
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